En
esta entrada se presenta una propuesta de trabajo para el desarrollo de la organización mental en alumnos de educación
básica primaria. El planteamiento descrito contempla una serie de sugerencias
para padres de familia que desean estimular habilidades que faciliten el orden
interno en sus hijos.
Para
los fines de este escrito, se define a la organización
mental como la capacidad para identificar y organizar los pasos y elementos
necesarios para llevar a cabo una intención o lograr un objetivo, para lo cual
se deben concebir cambios a partir de las circunstancias presentes, analizar
alternativas, sopesar y hacer elecciones (Soprano, 2003).
La organización mental se beneficia de la
coherencia que deriva de la comprensión del alumno de lo que necesita hacer y
de encontrar un significado a su trabajo. Por ello, una adecuada organización mental, le
hará sentirse mejor y le ayudará a gestionar de mejor manera las responsabilidades
que le han asignado.
Es
importante tener en cuenta que las habilidades de planificación, organización, de
toma de decisiones, de monitoreo y de atención que se revisan en esta propuesta
son componentes importantes de las Funciones Ejecutivas correspondientes a una
maduración tardía (Matute et al., 2008): comienzan a manifestarse hacia los 4
años mejorando progresivamente hasta la edad de 15 años aproximadamente
(Papazian et al., 2006).
Las actividades para promover el desarrollo de la organización mental descritas abajo tienen
como propósito que el alumno sea capaz de trabajar por su cuenta en el área y
material que más le interesa y que más necesita para desarrollarse, en medio de
un ambiente que promueva el equilibrio entre las actividades mentales y
corporales, el dominio de sí mismo y el autocontrol. Se espera que el niño pueda
aprender de manera gradual, mediante un plan de trabajo; hace posible que
realice las actividades a su ritmo; fomenta el conocimiento de sus propios
intereses para elegir; desarrolla la capacidad de organizar su tiempo y el
control de la atención.
El trabajo para favorecer la organización mental comienza
por marcar 4 etapas del proceso de llevar a cabo una actividad escolar:
1.
Orientación: el niño responde a la
pregunta de ¿Mi mente está atenta? y a la de ¿Qué voy a hacer?, al leer las
instrucciones de la guía.
2.
Planeación: el alumno contesta las
interrogantes ¿Qué necesito para hacerlo? y ¿Cómo lo voy a hacer? al organizar
el material y elaborar un plan de ejecución con el que va a trabajar.
3.
Ejecución: el menor enfrenta la
cuestión de ¿Qué y cómo lo estoy haciendo? para orientar su atención y
motivación hasta concluir con la actividad.
4.
Revisión al terminar: el niño resuelve los
planteamientos de ¿Cómo lo hice?, ¿Qué fallas y que aciertos tuve? y ¿Cómo lo
puedo mejorar? Al dar cuenta de lo que trabajó.
Este proceso demanda del menor el desarrollo de destrezas
que permitan la ejecución adecuada en cada una de las etapas mencionadas La
siguiente tabla clasifica las habilidades requeridas en cada una de las etapas
del trabajo en alguna actividad escolar y recoge algunas recomendaciones para
su promoción en el hogar.
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Etapa
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Habilidades
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Recomendaciones
para estimular
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Orientación
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Iniciativa y toma de decisiones
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Permite a tu hijo expresar lo que le gusta y lo que no
le gusta
Promueve que pueda tomar decisiones entre 2 o más
opciones cada que exista oportunidad
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Planeación
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Organización y planificación
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Invita a tu hijo a preparar lo que necesita para
realizar actividades cotidianas (bañarse, irse a dormir, programar un viaje o
sus horarios por la tarde etc.)
Pídele que ordene al terminar sus actividades, por
ejemplo, que recoja sus juguetes.
Invita a que elabore planes de cómo realizar sus
actividades
Motívalo a tener metas y establecer un plan para
conseguirlas.
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Ejecución
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Atención, autonomía, ritmo de trabajo, noción de tiempo
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Motiva la autonomía de tu hijo en actividades
cotidianas.
Fomenta que termine las actividades que comienza
Estimula con juegos y actividades su memoria y atención
Divide en pasos pequeños sus tareas y actividades
Utiliza un reloj de arena o un cronómetro como marcador
de tiempo en sus actividades
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Revisión al terminar
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Automonitoreo
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Comenta a tu hijo que toda actividad consiste en dos
momentos: Hacerlo y revisarlo
Invítalo a que verbalice alguna acción que acabe de
realizar
Da la oportunidad de que descubra lo que le salió bien
en la actividad y lo que puede mejorar
Enséñale a felicitarse por las cosas que hace bien
|
Esta tabla representa una guía para el apoyo familiar a las
actividades académicas que el alumno se enfrenta en el aula. Parte de la idea
de que los padres de familia pueden estimularlas mediante actividades
intencionadas en el contexto cotidiano. Sin embargo, es importante señalar que
toda habilidad requiere de la constancia, dedicación y paciencia para su
consolidación.
Otra forma de apoyar a tu hijo es practicando los pasos
que se realizan en las etapas del proceso de llevar a cabo una actividad cuando
esté haciendo su tarea en casa. A continuación, se presentan los pasos
correspondientes a cada una de las etapas del proceso y las actividades a
practicar.
PRIMER PASO: Pongo atención
Pregunta guía: “¿Mi mente está atenta?”
Actividades para practicar esta habilidad:
- Ayuda a
tu hijo a comprender la diferencia entre una mente atenta y una mente inatenta
- Ayuda a
tu hijo a pasar de una mente inatenta a una atenta:
o Mediante
la respiración. Realiza 5 respiraciones profundas antes de comenzar la tarea.
o Mediante
la postura corporal. Espalda recta, pies apoyados en el piso
o Mediante
el manejo del ambiente. Elige un lugar libre de distractores y con buena
iluminación.
SEGUNDO PASO: Leo atentamente
Pregunta guía:
“¿En qué debo de centrar ahora mi atención?”. “¿Qué voy a hacer?“
Actividades para practicar esta habilidad:
- Identificar
las palabras que no conozca e investigarlas
- Repetir
la instrucción con mis propias palabras
TERCER PASO: Elaboro un plan
Pregunta guía: “¿Cómo le voy a hacer?”
Ejercicios para practicar esta habilidad:
- Identificar
pasos a realizar y el orden
- Identificar
posibles dificultades e ideas para superarlas
- Identificar
materiales que se requieren
CUARTO PASO: Realizo la actividad.
Pregunta guía: “¿Qué estoy haciendo?”
Ejercicios para practicar esta habilidad:
- Focalizar
su atención mediante autoinstrucciones del tipo “Tengo que pensar sólo en esto
ahora y hacerlo muy bien”.
- Competir
contra reloj. En algunos casos para demorar respuestas y en otros para aumentar
velocidad al ritmo de trabajo.
QUINTO PASO: Reviso y corrijo.
Pregunta guía: “¿Cómo lo hice?”
Ejercicios para practicar esta habilidad:
- Normalizar
y connotar positivamente las fallas: “Todos nos equivocarnos en algún momento”,
“las fallas nos ayudan a aprender”
- Identificar
errores
- Corregir
lo que está equivocado
SEXTO PASO: Me felicito.
Frase guía: “Lo hice muy bien”, “Soy buen@ haciendo esto”
Ejercicios para practicar esta habilidad:
- Ensayar
elogios entre compañeros
Fuentes:
Matute, E., Rosselli, M.,
Ardila, A., Ostrosky-Solís, F. (2007). Evaluación Neuropsicológica Infantil,
ENI. México: Revista Neuropsicología, Neuropsiquiatría y Neurociencias. Manual
Moderno, UNAM & Universidad de Guadalajara
Moraine, Paula (2014) Las
funciones ejecutivas del estudiante. Narcea, Madrid.
Papazian, O., Alfonso, I.,
Luzondo, R.J. (2006). Trastornos de las funciones ejecutivas. Revista de
Neurología, 42(Supl 3), 45–50.
Soprano, A.M. (2003).
Evaluación de las funciones ejecutivas en el niño, Revista de Neurología; 37
(1): 44-50.