sábado, 23 de mayo de 2020

Orientación Educativa centrada en soluciones en tiempos de coronavirus



Orientación a alumnos y sus familias mediante intervención no presencial basada en un modelo centrado en soluciones, lados fuertes y recursos.

En esta entrada se presenta un proyecto que surge a partir del interés de dar respuesta a las necesidades psicológicas y emocionales de los alumnos y sus familias que se encuentran realizando educación a distancia debido a las medidas sanitarias para mitigar el COVID-19.

Como efecto inmediato de la cuarentena, los alumnos están sujetos a una exposición constante a estrés que puede dar como resultado agotamiento, aislamiento, ansiedad, irritabilidad, insomnio, baja concentración e indecisión, deterioro del desempeño escolar y renuencia a las actividades educativas.

El acompañamiento emocional y la orientación educativa mediante intervención telepsicológica resulta una herramienta eficaz para mitigar el impacto psicológico de la cuarentena en los alumnos y sus familias que logran mediante este recurso lidiar de forma adecuada el estrés y mejorar el afrontamiento de las dificultades relacionadas con el confinamiento.

Malestar emocional por las medidas de la contingencia sanitaria

Estímulos ambientales influyen de manera significativa en, al menos, 4 procesos humanos básicos: estados de ánimo, conductas, pensamientos y reacciones físicas. Para Greenberger y Padeski (1995) estos procesos esenciales forman un sistema interactivo de experiencia humana donde cada elemento influye y a su vez es influido por los demás (ver la figura siguiente).


  Fig. 1. Experiencia humana del malestar emocional

Por ejemplo, ante la contingencia sanitaria los estresores ambientales (aislamiento, movilidad limitada a los espacios de la casa, comunicación limitada, adaptación a un nuevo modelo de educación, noticias referentes al COVID-19, estrés familiar, etc) afectan estados de ánimo, conductas, pensamientos y reacciones físicas.  Los cambios en la cognición influyen en las conductas y las sensaciones (desde el punto de vista físico y emocional). La conducta también puede modificar el entorno y lo que sucede. Y los cambios en la manera de pensar influyen en la conducta, el estado de ánimo y las reacciones físicas, y pueden dar lugar a cambios en el entorno. Entender cómo interactúan estos componentes ayuda al individuo a entender los problemas y permite un mejor afrontamiento.

Asimilación de los cambios generados por la pandemia 

Kübler Ross (1992) menciona que cada vez que sucede un gran proceso de cambio, es decir, cualquier variación sustancial del estatus quo actual no deseada, no buscada, ni aceptada con antelación y que constituye una transformación drástica de la forma habitual de trabajar, vivir y convivirlas, las personas pasan por un proceso de 5 etapas, a saber: 1) negación, 2) Ira, 3) negociación, 4) depresión y 5) aceptación o el rechazo.

La propuesta de Kübler Ross concibe a estás etapas como un mecanismo de aprendizaje y evolución sí son bien tratadas y asumidas.  Resultan, además, un instrumento para ayudar a enmarcar y dotar de significado los sentimientos, las percepciones y condiciones que la persona está viviendo en su proceso de asimilación del cambio. Sin embargo, cabe señalar que las personas no pasan obligatoriamente en cada una de las etapas, ni forzosamente en el mismo orden, ni con la misma intensidad.

Etapas del proceso de asimilación del cambio.

a)            Negación: Representa un mecanismo de defensa en la medida en qué protege a la psique de algo “demasiado fuerte” o “insoportable”.  El alumno presenta insensibilidad y desacredita las noticias y acontecimientos.

b)            Ira: Esta respuesta emocional se manifiesta de múltiples formas: contra los causantes del cambio, contra los seres cercanos, contra terceros no claramente definidos, contra entes.  A veces surge de forma espontánea y otras aparece cuando llevamos un tiempo funcionando con las nuevas condiciones. La ira es una reacción natural ante el cambio y se recomienda gestionar, no suprimirla o dejar que degenere en violencia.

c)            Negociación: La persona, antes de asumir el cambio, tiende a negociar cualquier cosa (la conducta, las reglas de interacción, etc.). Sin embargo, una vez que se convierte en irremediable, se suele negociar sobre todo el tiempo. Generalmente, la persona en esta etapa pospone la asimilación del cambio a la espera de una situación mejor que sabemos que nunca llegará.

d) Depresión: Hace referencia de una forma drástica al presente, es una sensación actual de vacío, de tristeza cuando el cambio profundo se hace evidente y que la persona no puede negarlo, ni eludirlo.  En ocasiones este malestar se traslada a las relaciones dentro y fuera del trabajo.  Las relaciones personales se ven perjudicadas en esta etapa y no es extraño que aumenten los síntomas psicosomáticos o los malestares físicos reales.

e) Aceptación o rechazo: La persona no tiene otra alternativa: O acepta el cambio con todas sus consecuencias o lo rechaza abierta o indirectamente. La aceptación facilita la adquisición de nuevos hábitos y el aumento de la confianza. La persona comienza a normalizar la realidad y encuentra los aspectos positivos y muestra apertura al aprendizaje. Cuando la persona rechaza el cambio padece las fases anteriores con mayor intensidad y experimentar desesperanza.



 Fig. 2. Etapas del proceso de asimilación del cambio

Experiencia traumática de la pandemia

Felipe García (2013) presenta un modelo de intervención de la experiencia traumática. Sostiene que existen acontecimientos que parecen exceder la capacidad de las personas para resistir y rehacerse. Sucesos globales como epidemias, guerras y desastres naturales, y personales como el abuso sexual, violaciones, asaltos, secuestro y violencia conyugal, son capaces de alterar el rumbo trazado en la vida de los afectados, generando efectos psicológicos comunes como por ejemplo el trastorno por estrés postraumático.

Su modelo se basa en la idea de Janoff-Bulman (1992) de que, más que la sintomatología, lo que caracteriza a un evento traumático es la ruptura de las creencias básicas que guían la vida de las personas y que se relacionan con su sentido de sí mismo, su relación con los demás y su relación con el mundo.

Para referirse a la fractura de las creencias básicas, García, usa el término quiebre narrativo, “haciendo una analogía con la literatura y el cine, disciplinas en la que esta expresión es utilizada para dar cuenta de un evento inesperado que se introduce en medio del relato modificando su ritmo, intensidad o tono emocional”. Un quiebre narrativo rompe el sentido de continuidad de la existencia tal y como se había proyectado. Los seres humanos, en su intento de organizar su mundo, integran su pasado a su identidad y proyectan un futuro coherente a esa identidad.

Hay 3 tipos de síntomas de TEPT, pero pueden no ser los mismos para todos. Cada persona experimenta síntomas a su manera. Los tipos son:

  • Reexperimentación: Algo le recuerda el trauma y siente ese miedo de nuevo. Incluyen: Flashbacks, pesadillas, pensamientos aterradores.

  • Evitación: lugares, eventos u objetos que le recuerden la experiencia traumática o pensamientos o sentimientos relacionados con el evento traumático.

  • Hiperactivación: Sentirse fácilmente sobresaltado, tenso o "al límite", dificultad para dormir, arrebatos de ira

García propone reencuadrar estos síntomas como reacciones que aportan al proceso de reconstrucción de las creencias básicas que se quiebran tras el evento traumático (ver Figura).

 Fig. 3. Proceso de reconstrucción (García, 2013)

Modelo centrado en soluciones, lados fuertes y recursos

La práctica centrada en soluciones (De Shazer, 1986; Berg y Dolan, 2001) es un modelo que surge en el contexto clínico de la terapia con familias y que en su evolución ha sido aplicada a diferentes problemáticas y en diversos ámbitos. Se fundamenta epistemológicamente desde la teoría general de sistemas, la cibernética, el constructivismo y el construccionismo social. Sus procedimientos técnicos se han desarrollado a partir de los trabajos del equipo del MRI en Palo Alto, California y del equipo del Centro de Terapia Breve Familiar (BFTC) de Milwaukee. Estas técnicas están diseñadas para que la familia pueda enfocarse menos en el problema y más en las soluciones, lados fuertes y recursos personales y familiares.

  El  conjunto de técnicas  incluyen: el trabajo con las excepciones al problema (aquellos momentos en los que el problema no está presente o lo está en menor intensidad); preguntas de proyección a futuro (lo que el cliente va a estar haciendo cuando el problema deje de dominar su vida); definición de metas manejables; y preguntas de escala (“en una escala del 0 al 10, en donde el 0 representa el peor momento del problema y el 10 que ya lo has solucionado satisfactoriamente, ¿En qué número se ubican actualmente?”)

Destaca además la postura de “no saber” que adopta el terapeuta orientado a soluciones y que parece estar basada en la sentencia Zen que reza: “En la mente del principiante hay muchas posibilidades; en la mente del experto hay pocas”. Esta actitud lleva al profesional a “ir detrás” de los clientes al considerarlos como los verdaderos expertos en sus vidas y problemas que presentan en la terapia.

La intervención no presencial

La telepsicología se define como la provisión de servicios psicológicos utilizando tecnologías de telecomunicaciones. Telecomunicaciones es la preparación, transmisión, comunicación o procesamiento de información relacionado por medios eléctricos, electromagnéticos, electromecánicos o electrónicos. Las tecnologías de telecomunicaciones incluyen, entre otras, teléfono, dispositivos móviles, videoconferencia interactiva, correo electrónico, chat, mensajes de texto e Internet (por ejemplo, sitios web de autoayuda, blogs y redes sociales).

Estas comunicaciones pueden ser sincrónicas con múltiples partes que se comunican en tiempo real (por ejemplo, videoconferencia interactiva, teléfono) o asíncronas (por ejemplo, correo electrónico, tableros de anuncios en línea, almacenamiento y reenvío de información).

En este proyecto se propone usar la videoconferencia y el teléfono para el servicio directo, mientras que el correo electrónico y el texto se utilizan para servicios no directos (por ejemplo, la programación, la sensibilización, etc.).

Objetivos del proyecto

El propósito general es brindar acompañamiento emocional y orientación mediante intervención telepsicológica basada en prácticas centradas en soluciones a los alumnos y padres de familia que realizan educación en línea en casa por la contingencia sanitaria para mitigar el COVID-19.

Los objetivos específicos son tres: 1) sensibilizar sobre el impacto psicológico de la cuarentena y la importancia del autocuidado emocional, 2) acompañar emocionalmente y orientar a los alumnos y padres de familia mediante intervención telefónica o por videollamada y 3) evaluar el efecto de las intervenciones.

En la siguiente tabla se presentan las actividades del proyecto de acuerdo al objetivo a alcanzar y la etapa a la que corresponde.





Etapa
Objetivo
Actividades





Sensibilización



Sensibilizar sobre el impacto psicológico de la cuarentena y la importancia del autocuidado emocional

Videoconferencia para presentar al equipo de psicólogos y brindar charla de sensibilización

Información vía correo electrónico sobre impacto psicológico de la cuarentena, la importancia del autocuidado emocional y del servicio de acompañamiento emocional que se brinda.




Intervención


Acompañar emocionalmente y orientar a los alumnos y padres de familia mediante intervención telefónica o por videollamada


Concertar citas para sesiones

Realizar sesiones

Realizar sesiones de seguimiento

Realizar sesiones de supervisión con el equipo de profesionales



Evaluación

Evaluar el efecto de las intervenciones

Aplicar encuesta sobre satisfacción del servicio y efectos de la intervención

Recabar la información de las encuestas

Presentar resultados

Tabla 1. Etapas del proyecto de acompañamiento


Pautas generales para la intervención

La intervención que se propone en este proyecto está basada en las prácticas centradas en solución, lados fuertes y recursos y tiene por objetivos: 1) modificar la forma de percibir la realidad de la pandemia, 2) modificar la forma de actuar frente a los efectos de la pandemia y 3) evocar recursos y lados fuertes propios de los alumnos y sus familias para el afrontamiento de las dificultades derivadas por la pandemia. Para lograr estos propósitos se propone tomar en cuenta una serie de pautas a desarrollar en sesión o entre sesiones y que facilitan el proceso de reconstrucción a partir de la experiencia de la pandemia.

En la tabla siguiente se presentan 5 pautas, su descripción y los procedimientos técnicos:

Pauta
Descripción
Técnicas


Facilitación

Brindar un espacio para la expresión emocional oral y/o escrita de la experiencia de la pandemia, sin forzar.


Escucha activa
Escritura emocional
Escribir, leer y romper lo negativo



Normalización

Ofrecer o explorar un sentido a los efectos de la pandemia (síntomas), centrándose en la recuperación o la reconstrucción.


Reencuadres normativos.
Tarea de reflexión sobre la función del síntoma
Connotación positiva del síntoma



Vincular con otros


Promover la autorevelación, compartir experiencias o buscar apoyo con personas relevantes de su medio social.


Autorrevelación y compartir experiencias
Apoyos del pasado
Carta al personaje simbólico
5 minutos de Oro molido
Carta de agradecimiento
Realiza una pequeña acción altruista





Recuperación de recursos




Explorar historias de supervivencia tanto de experiencias anteriores a la pandemia como de la misma pandemia, centrándose en sus respuestas.


Conversación centrada en las respuestas vs en los efectos
Éxitos del pasado
Preguntas de afrontamiento
Proyección a futuro
Ritual de gratitud
Recursos de afrontamiento: distracción, respiración profunda, relajación por imaginación



Cierre del proceso de reconstrucción


Elaborar una denuncia, reparación o expresión de una nueva narrativa sobre la pandemia.


Elaboración de testimonios
Carta de la victoria sobre la pandemia
Elaboración de diplomas y certificados

Tabla 2 Pautas de intervención (basadas en García, 2013)


Diversos procedimientos promueven la facilitación. La escucha activa incluye mostrar empatía, parafrasear, omitir juicios y resumir lo que ha comentado la persona. La escritura emocional puede contemplar el trabajo con diarios o cartas para facilitar la expresión emocional. Escribir, leer y romper lo negativo es un ritual que se puede prescribir en la orientación. 

Para la normalización se sugieren los reencuadres normativos (“Lo que sientes es normal debido a las circunstancias”, “la mayoría de los padres de familia…”), la tarea de reflexión sobre la función del síntoma (“De hoy hasta la próxima sesión, te pido que reflexiones sobre la función que puede tener X síntoma”), o la connotación positiva del síntoma.

A fin de vincular con otros se puede motivar a la persona a la autorrevelación y a compartir con los otros significativos las experiencias con respecto a la pandemia y sus efectos. Además, se pueden evocar apoyos del pasado (“¿En momentos difíciles de tu vida quién te ha apoyado?, ¿En qué forma te apoyó o ayudó?”) o invitar a la persona a escribir una carta a algún personaje simbólico que represente una figura de apoyo o modelo. También, resulta útil promover las relaciones con otros significativos para la persona mediante tareas como los 5 minutos de Oro molido, escribir una carta de agradecimiento o realizar una pequeña acción altruista durante el día.

Para la recuperación de recursos de las personas o las familias se sugiere centrar la conversación en las respuestas en lugar de en los efectos: pasar de la percepción del consultante como victima a el consultante como superviviente, del problema a la persona superando ese problema, de los síntomas a los recursos, de lo qué le sucedió a lo qué hizo con lo que le sucedió. Se puede preguntar por éxitos del pasado (“¿Qué otros momentos difíciles, parecidos a éste, has sido capaz de superar?, ¿Cómo lo lograste?, ¿Qué de lo qué te funcionó en ese momento puedes comenzar a realizar ahora?”) y varias secuencias de preguntas (Beyebach, 2020) que se detallan a continuación:

preguntas de afrontamiento,

“Estas semanas sin duda están siendo terribles para ti y los tuyos. Es una situación realmente difícil….
  • ¿Qué cosas sigues haciendo por ti/por tus hijos/por…, pese a estas circunstancias tan adversas?
  • ¿A qué cosas no has renunciado, pese a la situación?
  • ¿Qué cosas de tu pareja/familia has conseguido conservar?
  • ¿Qué cosas me dirían tu pareja/tus hijos/tus padres que sigues haciendo por ellos?
  • ¿Qué cosas sigues haciendo bien?
  • ¿Cómo es que no has tirado la toalla?
  • ¿En qué notas que no has perdido la esperanza, pese a todo?
  • ¿Qué cosas te siguen dando esperanza?”
  • “¿Cómo está consiguiendo sobrellevar esa situación tan complicada? ¿Qué estás poniendo de tu parte?”
  • ¿De dónde sacas las fuerzas para seguir atendiendo a tu familia/trabajando / viniendo aquí?
  • ¿Qué estás haciendo para seguir adelante?
  • ¿Qué/quiénes te está/n ayudando a seguir adelante?”
  • “¿Cómo es que nos estás/no están aún peor?
  • ¿Qué cualidades tuyas te/los están ayudando?”

Excepciones,

“Sabemos que el confinamiento es una experiencia no elegida, en principio algo negativo, que puede ser muy duro y difícil de llevar. Es lógico pasarlo mal por momentos y que la situación nos afecte en mayor o menor medida. Aún así…

  • ¿Qué está siendo para ti y para tu familia la parte positiva de este confinamiento? ¿Y qué más? ¿Y qué más? ¿Y qué más?
  • ¿Qué efectos están teniendo estas cosas positivas en tu vida y en tus relaciones?
  • ¿De qué estás disfrutando más? ¿En qué te lo notan tu pareja/tus hijos/ tus familiares /tus amigos por whatsapp o por zoom?
  • ¿Cómo estás/están consiguiendo todo eso? ¿Qué estás poniendo de tu parte/de su parte? ¿Cómo se te /se les ocurrió eso?
  • ¿Qué cualidades tuyas personales están permitiendo aprovechar de esta forma las circunstancias?
  • ¿Qué cualidades como familia les están ayudando?
  • ¿Qué cosas interesantes estás aprendiendo sobre ti mismo en estas circunstancias? ¿Qué cosas positivas me dirían tu pareja/hijos/padres que están aprendiendo sobre ti?
  • ¿Qué cosas interesantes estás aprendiendo tú sobre tu pareja/hijos/ familiares…?”

Proyección a futuro,

Imagínate que dentro de un año, con el coronavirus totalmente derrotado y ya en una situación social de cierta normalidad, miras hacia atrás, hacia estas largas semanas de confinamiento.

  • ¿Qué cosas te gustará recordar?
  • ¿Qué cosas te imaginas incluso echando de menos?
  • ¿Qué recuerdos te sacarán una sonrisa?
  • ¿Qué recuerdos calculas que te harán sentir más orgulloso?
  • ¿Qué recuerdos piensas que te harán sentir más orgulloso de tu pareja/de tus hijos/ de tus padres/de tu familia?
  • ¿A qué conclusión llegarás acerca de cómo la experiencia del confinamiento te ayudó a ser mejor persona?”

Preguntas de escala,

“En una escala de 0 a 10, donde 0 es que no tomas absolutamente ninguna precaución y te estás poniendo en peligro a ti y a los demás, y 10 es que estás tomando todas las precauciones posibles que razonablemente pueden tomarse…
  • ¿dónde situarías tu nivel de precaución?
  • ¿qué entra en ese número?
  • ¿cómo estás consiguiendo eso?
  • ¿hasta qué punto en la escala te gustaría subir?
  • ¿cómo te darías cuenta de que estás ya un punto más arriba?
  • ¿cuál sería un primer pasito en esa dirección?”

Por último, se sugiere el trabajo mediante un ritual de gratitud (dar gracias todos los días por las pequeñas cosas e la cotidianeidad) y la promoción de recursos de afrontamiento: distracción, respiración profunda, relajación por imaginación

Con respecto al cierre del proceso de reconstrucción, se proponen la elaboración de testimonios y la entrega de diplomas y certificados. Además, se puede motivar a la persona a escribir una carta de la victoria sobre la pandemia.

Guía de entrevistas semiestructuradas

A continuación, se propone una forma de abordar la primera entrevista y las entrevistas subsecuentes:

Entrevista de primera vez

1)    Orientación (Encuadre)

2)    Fase social

3)    Planteamiento del problema y definición de objetivos

¿Qué te gustaría lograr en este acompañamiento?
¿Qué deseas resolver o mejorar en este momento de tu vida?
¿Cómo te darías cuenta de que este acompañamiento ha sido exitoso?

4)    Búsqueda de excepciones.

Cambios pretratamiento ó proyección a futuro ó escalas ó preguntas de afrontamiento

5)     Devolución

Elogios, reencuadres y tareas.


Entrevistas subsecuentes

1)    Orientación

2)    Preguntas de mejoría

3)    Escala

Si hubo mejoría pase a la siguiente.
Si hubo recaída pase a la 5.

4)    Preguntas de prevención de recaída

5)    Preguntas para aprender de las recaídas

6)    Devolución

 Elogios, reencuadres y tareas

Conclusiones

Hasta aquí se ha presentado una propuesta para el acompañamiento psicológico de alumnos y padres de familia que se encuentran en casa por motivos de la contingencia sanitaria por coronavirus. Se ha conceptualizado el malestar emocional, el proceso de asimilación del cambio y el trauma como efecto de la pandemia. También se ha definido la intervención centrada en soluciones y el recurso de la telepsicología. Por último, se describen las etapas del proyecto y se definen las pautas de intervención. Se espera que el lector lo encuentre útil y lo inspire para aportar desde su disciplina a la comunidad.      

Bibliografía

American Psychological Association (20013) Guidelines for the Practice of Telepsychology.  American Psychological Association 0003-066X/Vol. 68, No. 9, 791– 800
Beyebach, Mark (2006) 24 ideas para una psicoterapia breve. Editorial Herder, Barcelona.
Beyebach, Mark (2020) Algunas preguntas (centradas en solución) para el confinamiento en tiempos de coronavirus en  https://www.featf.org/algunas-preguntas-para-el-confinamiento/
Brooks, S.; Webster, R; Smith, L; Woodland, L.; Wessely, S.; Greenberg, N.; James, G. (2020) The psychological impact of quarantine and how to reduce it: rapid review of the evidence. www.thelancet.com Vol 395 March 14, 2020. London, UK.
Cagnoni, F. y Milanese, R. (2010) Cambiar el pasado. Herder. Barcelona.
Domínguez, Benjamín (2008) Estrés postaumático (EPT) Trillas. Ciudad de México.
Fisch, R., Weakland, J. y Segal, L. (1994) La táctica del cambio. Editorial Herder, Barcelona.
García, Felipe (2013) Trauma y crecimiento: una propuesta de intervención en “Terapia sistémica breve: fundamentos y aplicaciones”. RIL editores. Santiago de Chile.
García, Felipe (2017) Terapia breve de la experiencia traumática: recuperación y reconstrucción en “Técnicas efectivas de hipnosis clínica y terapia sistémica breve: estudio de casos”. UANL. Monterrey
Greenberger, D. y Padesky, C. (2016) Cambia tu estado de ánimo. Paidós, Barcelona.  
Kübler-Ross, E. (1992) Los niños y la muerte. Ediciones Luciérnaga. Barcelona.
Pérez, Pau (2008) Psicoterapia positiva en situaciones adversas en “Psicología positiva aplicada”. Descleé de Brouwer. Bilbao
Rodríguez-Arias, J y Venero, C. (2006) Terapia familiar breve. Editorial CCS, Madrid.
Walsh, Froma (2012) Resiliencia familiar. Estrategias para su fortalecimiento. Amorrortu. Buenos Aíres.

jueves, 21 de mayo de 2020

El acompañamiento del monitor a alumnos dentro del Espectro Autista



En esta entrada se presenta un video en donde Cynthia Quintero* y Andrés Sandoval** conversan sobre el tema del acompañamiento del monitor a alumnos dentro del Espectro Autista. Esta conversación inaugura una serie de entregas del proyecto de divulgación de la educación inclusiva de Volare.

 Para saber más acerca de Volare aquí



*Cynthia Quintero, terapeuta, asesora y fundadora de Volare, asociación que acompaña y asesora en temas de inclusión a profesionales y a público en general.
**Andrés es psicólogo y maestro en TCC con amplia experiencia en el trabajo como monitor escolar.

domingo, 10 de mayo de 2020

Hablemos del TDAH: El TDAH en tiempos del Coronavirus






En esta entrada se presentan dos videos en donde se revisa el impacto psicológico de la cuarentena que presentan las familias con un menor con Trastorno por Déficit de Atención con Hiperactividad (TDAH) por la contingencia sanitaria por COVID-19 y algunas pautas para su mitigación a partir de la resiliencia familiar. Esta conversación sobre el TDAH en tiempos de Coronavirus forma parte de una serie de entregas del proyecto “hablemos del TDAH” que se posiciona como una plataforma digital generadora de contenidos sobre esta condición neurocomportamental.

Para visitar la plataforma del proyecto aquí




sábado, 2 de mayo de 2020

Cuando acabe la pandemia



Cuando acabe la pandemia

Voy a hacer una gran fiesta
cuando la pandemia acabe
tocará una gran orquesta
de tambora de Guasave.

Cuando el “virus con corona”
ya no enferme y se haya ido
una reunión juguetona
haré con luz y sonido.

Invitaré a mis amigos,
a mis maestros y abuelos,
a los ricos y mendigos
para darles caramelos.

Romperemos mil piñatas
al compás de los payasos,
cantaremos serenatas
y nos daremos abrazos.


Nos hará bastante gracia
recordar como un microbio
nos encerró en nuestra casa
y nos dio bastante agobio.

Y cuando seamos ya viejos
contaremos los secretos
de este virus y consejos
recibirán nuestros nietos.

Mientras, presto mi atención
a Gatell y a mis papás:
manos lavo con jabón
y en el codo estornudar. 



jueves, 30 de abril de 2020

¿Qué es la Educación Inclusiva?




Se presenta en esta entrada un video en donde se entrevista a Cynthia Quintero* sobre el tema de la Educación Inclusiva. Esta conversación forma parte de una serie de entregas del proyecto de terapia visual, de lenguaje y psicológica de Amellali.

Para conocer más de Amellali aquí 


*Cynthia Quintero, terapeuta, asesora y fundadora de Volare, asociación que acompaña y asesora en temas de inclusión a profesionales y a público en general.
Conoce Volare aquí

sábado, 18 de abril de 2020

Fortalezas familiares en tiempos de Coronavirus: Orientación familiar para el acompañamiento de los alumnos en el periodo de distanciamiento social







El brote de la enfermedad por Coronavirus ha llevado a muchos países a implementar medidas de distanciamiento social para mitigar el contagio de esta enfermedad. La mayoría de las familias han quedado en cuarentena y los alumnos toman sus clases en línea con el acompañamiento de sus padres o tutores.

Este distanciamiento social ha significado para los alumnos y sus padres, además de una separación y restricción del movimiento, un cambio abrupto de las actividades familiares y una fuente importante de estrés en todos los miembros de la familia.

En esta entrada se revisa el impacto psicológico de las medidas de distanciamiento social seguidas de 5 pautas para mitigar sus efectos negativos a partir de la activación de los procesos y capacidades propias de las familias. Basadas en un modelo de resiliencia familiar, estas pautas tienen el propósito de funcionar como recomendaciones para los agentes educativos que acompañan al alumno en el emergente escenario de la educación a distancia.

Impacto psicológico del distanciamiento social

En una revisión rápida de la evidencia del impacto psicológico de la cuarentena, Broocks, S. y otros (2020) reportan agotamiento, aislamiento, ansiedad, irritabilidad, insomnio, poca concentración e indecisión, deterioro del desempeño laboral y renuencia a trabajar como efecto de la cuarentena experimentada por las personas en regiones con emergencia sanitaria.

Los principales estresores por aislamiento social son:

Duración de la cuarentena y la incertidumbre

A mayor duración del tiempo de cuarentena mayor es el efecto psicológico. La falta de certezas y de respuestas a preguntas como “¿Hasta cuándo?”, “¿Qué día es?”, “¿Qué más puedo hacer para protegerme y proteger a mi familia?” impactan negativamente en la estabilidad emocional de las personas.

Miedo a la infección

Temores sobre la salud propia o miedo a infectar o a que los miembros de la familia se infecten, sobre todo si forman parte de la población con mayor riesgo de contagio o de complicaciones. Además de la preocupación excesiva por la posibilidad de contagiarse, pueden presentarse pensamientos obsesivos acerca de señales de malestar corporal o compulsiones para afrontar la ansiedad.      

Frustración y aburrimiento

La pérdida de la rutina habitual y la reducción de la vida social y el contacto físico con otros se muestra con frecuencia como causa de aburrimiento, frustración y una sensación de aislamiento del resto del mundo que genera angustia.

Suministros insuficientes

No contar con los suministros básicos adecuados (por ejemplo, comida, agua, ropa, alojamiento o servicios de salud) durante la cuarentena representa una fuente de frustración. Además, debido al cese de las actividades económicas no esenciales para mitigar el contagio, un elemento importante a considerar es la preocupación por las finanzas familiares.

Desinformación

Otra fuente importante de estrés resulta de la falta de claridad en las pautas sobre acciones a tomar y confusión sobre el propósito de la cuarentena. Existe importante evidencia acerca del impacto negativo que representan las diferencias en estilo, enfoque y contenido de los mensajes de salud pública debido a la falta de coordinación entre los múltiples niveles de gobierno involucrados. Suman a la desinformación y confusión la viralización de noticias falsas o alarmistas en redes sociales.  

Brooks, S. y otros (2020) concluyen que el uso exitoso de la cuarentena como medida de salud pública exige reducir, en la medida de lo posible, los efectos negativos asociados con la medida sanitaria. La evidencia indica que existen factores que contribuyen a mitigar el efecto psicológico del aislamiento social:

•      Duración breve de la cuarentena (lo mínimo indispensable)
•      Información confiable
•      Suministros básicos (administración de las finanzas familiares)
•      Reducir el aburrimiento
•      Fomentar conductas de altruismo vs conductas de compulsión

Orientación familiar para el acompañamiento de los alumnos en tiempos de coronavirus

La emergencia sanitaria ha obligado el cierre de las escuelas y a dar continuidad al ciclo escolar a través de la educación a distancia.  Esto ha significado un cambio abrupto de las actividades familiares, padres y tutores en roles educativos (con poca habilidad) en un momento en que sus funciones parentales son bajas por el estrés experimentado por la pandemia.

Sin embargo, la familia puede considerarse como una fuente potencial de resiliencia, esto es, como un recurso para afrontar este periodo crítico. Walsh (2012) afirma que existen procesos y capacidades familiares que moderan el estrés y posibilitan a las familias afrontar las dificultades prolongadas, dejar atrás las situaciones de crisis y salir fortalecidos de ellas. Estos procesos reciben el nombre de resiliencia familiar.

A partir del concepto de resiliencia familiar, Walsh (2012) ha desarrollado un modelo para reconocer y estimular estos procesos y capacidades en las familias. El modelo, propuesto por esta autora, se basa en dos presupuestos elementales: 1) vivimos en una época en que los hogares se ven sacudidos por el estrés y la incertidumbre derivado de sustantivos cambios económicos y sociales y 2) Todas las familias tienen potencial para la recuperación, reparación y el crecimiento.

A continuación, se presentan 5 pautas para fortalecer las capacidades de las familias para dominar la adversidad en este tiempo de cuarentena.

Pautas para el fortaleciendo la resiliencia familiar

1)        Ayuda a los miembros a elaborar una evaluación del estrés y de las pautas de superación que presentan como familia.

Se recomienda que los miembros de la familia sean capaces de responder a las preguntas “¿De qué tamaño es la crisis por la que estamos atravesando?” y “¿Qué características tiene?” Para ello, resulta útil que busquen información confiable acerca de la pandemia y sus implicaciones, así como identificar y evitar noticias falsas y alarmistas. Contar con información sobre los efectos de la cuarentena en los niños ayudará a los padres a prever dificultades en la conducta de los hijos.

Además, se sugiere que los miembros puedan identificar sus recursos y fortalezas. Responder a las preguntas “¿Qué otras situaciones difíciles, tal vez parecidas a ésta, hemos superado como familia?” y “¿Cómo lo logramos?” puede no sólo contribuir a que den cuenta de sus recursos, sino motivar a utilizarlos en estos momentos.

2)        Ayuda a dotar de sentido a la crisis por la epidemia.

Explicar a los miembros más pequeños lo que está pasando y lo que va a ocurrir en esta etapa facilita organizar su experiencia y construir una narrativa que les brinde seguridad.  Se recomienda que esta explicación se realice considerando la etapa de desarrollo en la que se encuentran los hijos. Utilizar, por ejemplo, un lenguaje infantil y lúdico a través del empleo de dibujos, cuentos o actividades recreativas.

Por otro lado, responder a las preguntas acerca de “¿Qué cosas buenas ha traído esta crisis?” o “¿Qué aprendizaje valioso podría brindarnos esta situación difícil?” puede motivar a los miembros de la familia a aprovechar las oportunidades en medio de la crisis. Las familias podrán encontrar en la adversidad la coyuntura ideal para practicar nuevas habilidades, fomentar conductas deseables, conocer mejor a los hijos y volverse a conectar con ellos a un nivel afectivo.

3)        Ayuda a normalizar la angustia familiar.

Es importante ayudar a la familia a ver que los comportamientos y las emociones que experimentan los miembros de la familia son comunes en situaciones como las que se están viviendo.

Esta normalización, además de disminuir la angustia, permitirá a los miembros de la familia anticiparse a las emociones y poderlas canalizar de manera adecuada. Los padres representan un modelo para los hijos en este proceso de regulación emocional.

Además, se puede motivar a los pequeños a identificar sus emociones, ponerle un nombre a lo que sienten y expresarlo a través de mecanismos adaptativos.

4)        Ayuda a los miembros a recuperar, afirmar y construir recursos.

Elogiar lo que los miembros de la familia hacen que contribuye a promover un buen afrontamiento de la adversidad representa una buena pauta para centrarse en los aspectos positivos y dar cuenta de los recursos disponibles por la familia. A demás, dar crédito a lo que hacen bien los pequeños, los motivará a que repitan las conductas.

Se sugiere a los miembros de la familia buscar la intención positiva en la conducta de los demás en lugar de atribuirlo a mala voluntad. Esto permite a los padres, por ejemplo, un análisis empático del comportamiento de los hijos y moderar sus reacciones.

Los padres pueden encontrar útil sacar a la luz éxitos pasados y áreas de competencia en los hijos, respondiendo a las preguntas “¿Qué habilidades y cualidades que tiene mi hijo van a ayudar en esta cuarentena?” y “¿Qué talentos de mi hijo jugarán a su favor y al de la familia?”  

Como se ha mencionado, uno de los recursos más importantes para hacer frente a la adversidad se encuentra en la familia misma, es decir en las interacciones entre sus miembros. Destinar un tiempo de calidad con los hijos en medio de la crisis ayuda a mejorar la relación, limar asperezas y establecer una conexión afectiva importante. Destinar “5 minutos de oro molido”, es decir un momento al margen de los regaños, exigencias, sermones y castigos puede ser suficiente para mejorar en breve tiempo las relaciones familiares.  

Además de poner en práctica los recursos y capacidades con las que ya cuentan, los miembros de la familia movidos por las exigencias de la crisis, requerirán aprender nuevas habilidades. Destinar “5 minutos de entrenamiento” para ensayar y enseñar habilidades a los pequeños (relajación, autocontrol, regulación emocional, habilidades sociales, ayudar a los demás, etc.) puede ser un primer paso para ampliar el repertorio de capacidades de cada uno de los miembros de familia.

5)    Ayuda a los miembros a adoptar un enfoque positivo orientado al futuro

Estimular a los miembros de la familia a pasar de las quejas a los objetivos puede resultar útil en tiempo de crisis. Los padres pueden convocar a reuniones con todos los miembros para elaborar de manera conjunta un plan familiar para enfrentar la cuarentena, establecer una rutina y lograr acuerdos sobre aspectos importantes a tomar en cuenta en el hogar.

Se sugiere que los miembros adultos inspiren esperanza y optimismo a los miembros más vulnerables. Para ello, resulta útil dar el mensaje de que esta situación que viven es pasajera y que en algún momento volverán a la normalidad.

Celebrar los logros conjuntos y promover el agradecimiento son maneras de lograr un enfoque positivo en el hogar. Los padres pueden plantear “pequeños retos” que los hijos logren superar durante el día, revisarlos en la noche y celebrar sus esfuerzos. Para promover agradecimiento, los miembros de la familia pueden plantearse dos sencillas preguntas antes de irse a acostar: 1) ¿Qué pequeña cosa hice hoy por la que me siento satisfecho? y 2) ¿Qué pequeña cosa ha hecho alguien conmigo o por mí, de la que estoy agradecido?  

En situaciones adversas, como la actual, diversos factores escaparán del control de los miembros de la familia.  Por ello, es importante ayudar a la familia a aceptar las limitaciones humanas y aprender a ser flexible con respecto a las exigencias y algunas actividades. Los padres pueden ceder en lo secundario, mientras se mantienen firmes en lo importante con un sencillo ejercicio: enlistar los comportamientos indeseables y clasifícarlos en dos grupos. El primero representarán todas aquellas conductas que son prioritarias y no negociables. En el segundo grupo se incluirán las conductas que son secundarias y que por ende pueden ser puestas en la mesa de negociación.

Conclusiones  


Hasta aquí se han presentado diversas pautas para el fortalecimiento de la resiliencia familiar en el periodo de emergencia sanitaria. Las pautas se proponen ser de utilidad para guiar la orientación familiar a fin de asegurar el acompañamiento de los alumnos. Además, las pautas funcionan como recomendaciones para los padres de familia interesados en ponerlas en práctica.     



Fuentes:


.Brooks, S.; Webster, R; Smith, L; Woodland, L.; Wessely, S.; Greenberg, N.; James, G. (2020) The psychological impact of quarantine and how to reduce it: rapid review of the evidence. www.thelancet.com Vol 395 March 14, 2020. London, UK.
Domínguez, Jorge (2008) Preparando a los hijos para el éxito. Editorial Cree-Ser. Monterrey
Walsh, Froma (2012) Resiliencia familiar. Estrategias para su fortalecimiento. Amorrortu. Buenos Aíres.

martes, 31 de marzo de 2020

El TDAH explicado por el Dr. Moody




Se presenta aquí un video en donde se entrevista al Dr. Moody. Este especialista en trastornos del neurodesarrollo nos habla acerca del Trastorno por Déficit de Atención con Hiperactividad (TDAH). Esta conversación, que pudiera considerase “un abc del TDHA”, forma parte de una serie de entregas del proyecto “hablemos del TDAH” que se posiciona como una plataforma digital generadora de contenidos sobre esta condición neurocomportamental.

Para visitar la plataforma del proyecto aquí